La hernia y la dieta

En esto de andar buscando soluciones para la hernia, he tenido que cambiar mucho mi dieta. A veces me caigo y sucumbo a la tentación de comerme una galleta dulce pero en general creo que mejorar mi dieta es una de las consecuencias positivas de tener una hernia. Y en eso estoy, tratando de mejorar mi alimentación. Básicamente, he tenido que adoptar una dieta alkalina, lo que significa no comer nada que tenga un ph menor a 5.

Dentro de los alimentos que ya no puedo comer están el tomate, el limón, los berries, las frutillas, la piña, los aliños, la cebolla (quiero creer que es sólo la cebolla cruda porque no concibo no comer cebolla cocida), el ajo, curries ni decir, el té, el café (incluso los decafeinados), el alcohol, las bebidas gaseosas, las cosas dulces, los lácteos, el gluten, las nueces,  las grasas, las frituras, el chocolate y otras cosas más. Con el gluten y la leche he sido un poco descuidada. En general, no tomo leche pero si me gusta el queso, pero onda me como un pedacito muy pequeño cuando Billy se prepara algo. Lo que si se supone que puedo comer es el queso de cabra pero no me gusta mucho.

Lo que más me duele no poder comer es el té, el café, el tomate, el ajo y el limón. Puedo vivir sin chocolate, menos mal porque sé que hay muchas personas que sufrirían enormemente si les dijeran que ya no pueden comer chocolate. A mi como que nunca me ha caído muy bien y siempre ha sido algo como un premio o cuando alguien me ofrecía. Pero vivir sin el té y sin el café es super difícil, principalmente porque son bebidas consideradas sociales para mí. Es como ¿y ahora que me voy a tomar con mis amigas cuando nos juntemos? Supongo que agüita de manzanilla o rooibos.

Red-Rooibos-Tea

El rooibos ha sido como un descubrimiento mágico. Como bebedora de té aficionada que soy, lo conocía pero nunca lo preferí porque para qué si igual podía tomar té. Bueno, resulta que el rooibos no tiene cafeína y tiene un sabor similar al té por lo que ha sido super salvador para mí. Aunque me gusta bastante, no pierdo la esperanza de poder volver a tomar té eventualmente.

El café también ha sido difícil dejarlo pero era algo que ya sabía que me hacía mal o no tan bien. Igual siempre me tomaba una tacita chiquita de vez cuando. SI igual es rico tomarse una tacita de café con leche, sobretodo acá en Costa Rica donde el café es amo y señor.

Lo bueno es que acá, cerca de mi casa, hay una tienda de café que se llama Tealand y ahí me puedo comprar mi Rooibos. Hoy día pensaba que voy a extrañar la comodidad de tener una tienda de té (o rooibos?) tan cerca.

Hay un montón de cosas que me gustaría adoptar para seguir mejorando mi dieta como por ejemplo comer más comida cruda, más ensaladas en vez de comida caliente pero imaginense comerse una ensalada sin limón. Ni un brillo pos!! Entonces como que ahí me desanimo y prefiero preparar más guisos y cosas fáciles de tragar porque con la hernia hay cosas que me cuesta ene tragar como el pan. Veo un sandwich y me intimido. Ya como que mis ojos se han conectado con esta nueva inhabilidad que tengo. Por el momento estoy a puro pan pita integral.

Les dejo acá una lista excel que hice con el nivel de ph de un montón de alimentos, frutas y verduras para los que estén interesados en seguir una dieta alkalina. Esta lista la hice siguiendo las indicaciones del libro “Dropping Acid: The reflux diet”.

ph food

Hoy salí a correr por primera vez después del diagnóstico de la hernia. Lo había intentado un par de veces cuando aún no sabía lo que tenía, pensando que quizás corriendo me iba a sentir mejor. Corría por diez minutos y me empezaba a quedar sin aire o me empezaba el dolor al pecho en mal plan y volvía derrotada a mi casa.

Hoy corrí por media hora sin parar y me sentí muy realizada. Lamentablemente, la hernia me impide volver a mi rutina de ejercicios de hace un par de meses atrás porque se supone que no puedo tensar el estómago y bueno, tensar el estómago es como lo principal en un montón de disciplinas como el yoga y el pilates. Así que cagué. No puedo volver a hacer ejercicio.

Uno de los doctores que visité incluso me dijo que no debía hacer cardio porque también aumenta las posibilidades de tener reflujo pero preferí no hacerle caso. O sea, si además no puedo correr, mejor me mato no más. Me dan rabia los doctores. Uno de los doctores que visité me quiso recetar antidepresivos-creen los muy pelotudos que uno no sabe que es la Fluoxetina- a lo que yo me negué. Si yo no estoy deprimida porque sí. Estoy triste porque me cambió la vida! Qué quieren que uno ande como si nada por la vida. Como si por tener pena estuviera enferma. ¿Por qué voy a tener que tomar pastillas por tener pena? Doctores weones que creen que uno quiere una pastilla para todo.

Voy a seguir dándole con el running a ver qué pasa. No creo que cambie en nada mi situación pero por lo menos me dará un par de endorfinas locas para subirme el ánimo. Estos últimos días he tratado de controlar más mi alimentación a ver si veo algún cambio en mis malestares. A veces me frustro porque no siento grandes cambios. Sigo con el dolor de garganta y el dolor de pecho. Hoy día pensaba que siento como si me hubiese tragado un palo. Eso siento. Como si tuviera un palo entre la garganta y el pecho. Es una sensación de mierda.

Bueno, de nuevo pareciera que estoy siendo super negativa, pero la verdad es que si me siento mejor que hace un mes atrás. Estoy tratando de ser más positiva y quizás me voy un poco al chancho y empiezo a idealizar nuestra vuelta a Chile. Estoy obsesionada con buscar propiedades en el portalinmobiliario. Imaginandome nuestra nueva vida en Chile, como si estando en otro lado cambiara lo que estoy sintiendo. Estoy tan entusiasmada con nuestra vuelta a Chile que ni pienso que primero vamos a Inglaterra por dos meses. Debería estar más entusiasmada con eso. Ver a la familia. Conocer a mi sobrino.

Pero lo que realmente me tiene entusiasmada es pensar en una vida distinta a esta que está tocando vivir ahora. Quiero tener un registro de esto que me tiene tan entusiasmada para más adelante ver qué tanto mi futuro se asemeja a mi idea.

La hernia y la mala cuea

Creo que este blog se va a convertir en una bitácora de enfermedades. Si no es para hablar de hipocondria, es para hablar de mis achaques.

Bueno resulta que ahora me enfermé de verdad. Justo cuando creía que tener un quiste paratubárico era lo peor que me podía pasar, la vida se encarga de mandarme un reality check. No, no es lo peor que te puede pasar. De hecho, no es nada. Un pelo de la cola.

Todo empezó en Mayo. Un poco después de mi cumpleaños, me empecé a sentir mal. Al principio todo partió con un dolor de espalda medio extraño. No era de huesos, ni muscular, era….diferente. Yo sentía como un calor y unas puntadas medias extrañas. Después se me pasó al pecho y por último a la garganta. Cuando se me pasó al pecho me empecé a preocupar. Al final no era por el gimnasio como había pensado inicialmente. Pensé que quizás si dejaba de ir al gimnasio unos días y me daba un break del ejercicio se me iba a pasar. Y no, no se me pasó, sólo se hizo más intenso y perturbador.

Pensé que quizás mi mente me estaba jugando una mala pasada porque no había ido a buscar los resultados de una biopsia que me había hecho hace como tres meses, así que fui al médico pensando que mi mente me iba a dar un respiro después de saber los resultados. Fui al médico y mi biopsia no estaba. Más estress. Tenía que volver en una semana. En la consulta aproveché de contarle a la doctora sobre mis (vagos) síntomas. Me dijo que seguramente había hecho una mala fuerza en el gimnasio y me había tensado un músculo. Me dió relajantes musculares (los que en realidad son antidepresivos para ayudarte a dormir). Al otro día, ningún cambio, me empecé a sentir cada día peor.

La semana siguiente volví al doctor pensando que al saber el resultado de la biopsia me iba a sentir mejor. La biopsia estaba bien pero los síntomas me seguían acompañando. Eso fue un lunes.

El viernes era el cumpleaños de mi marido y en vez de celebrarlo pasamos la noche en la urgencia. Mis dolores eran tan fuertes que ya no me dejaban ni dormir. Si me acostaba a dormir sentía como si alguien me estuviera apuñalando en el estomago, si me levantaba el dolor me apuñalaba en el pecho, como un infarto. A esta altura tampoco podía tragar de lo obstruida que estaba mi garganta. Estaba sólo tomando sopa de zapallo o papa molida. Asustadisíima, fui a la urgencia.

En la urgencia me preguntaron si me había hecho una endoscopía y cómo había salido. Yo les comenté que en Enero me había hecho una y que estaba todo bien, incluso la biopsia. Me dieron un jarabe, me hicieron una radiografía y listo para la casa. Después de seis horas. Nadie me dijo qué podía ser lo que me estaba pasando. Una vez que terminé el tratamiento de veinte días que me dieron en el hospital, me volví a sentir mal. Si bien este remedio me alivió algunos síntomas (podía dormir por ejemplo), yo no me volvía a sentir “normal”. Así que volví a ir al médico. Este otro médico me aconsejó tomar esomeprazol y algo para la ansiedad porque me encontró muy nerviosa y depresiva. Y bueno después de un mes de sentime como el pico, yo no sé como quieren que se sienta una.

A la semana no vi mejoría y volví al mismo médico quién me aconsejó volver a hacerme la endoscopía. Y ahí fui que por fin descubrí que me está pasando. Una hernia hiatal. Una puta hernia hiatal. Algo que no tenía en Enero. Una maldita hernia. Un problema mecánico y lo peor de todo, crónico. Una hernia hiatal, también llamada hernia estomacal, significa básicamente que una parte del estómago se me subió al pecho.Esta deformidad interfiere en el proceso digestivo lo que causa que acidez del estómago se suba al esófago. Al no contar con la mucosa estomacal que protege al estómago de la acidez, el esofago “se quema” produciendo esofagitis, ergo el dolor de pecho y garganta que he estado sufriendo por meses. No hay razones que expliquen por qué me pasó esto. Puede ser genético, puede ser por una fuerza que hice, puede ser simplemente por mala cuea.

Cuando recién me dieron el diagnóstico, sentí alivio. O sea que al final SI tenía algo. No era mi imaginación, no era ansiedad, no era depresión ni tensión. Pero después me vino el bajón cuando me dí cuenta que tengo que aprender a vivir con esto. Que te digan que vas a tener que aprender a vivir con dolor no es fácil. Es devastador. Si bien para esta hernia hay una operación, ésta no es aconsejable para muchas de las personas que la padecemos, principalmente porque el éxito de la operación no está asegurado y hay un índice de reincidencia que le da mala fama. Se supone que el tratamiento para este problema es inhibidores de bomba de protones como lansoprazol, omeprazol o esomeprazol- los que “disminuyen” la producción de ácido estomacal- pero aún así para muchas personas este tratamiento es insuficiente. Y temo mucho pertenecer a ese porcentaje.

Hasta el momento he probado omeprazol, esomeprazol y lansoprazol y por ahora me quedo con el último. Siento que me ha aliviado quizás un poco más que los demás pero sigo sin sentirme “yo misma”. El dolor persiste sólo que ya no me tiene al borde de las lágrimas. Las otras recomendaciones que hacen los médicos y que también se pueden encontrar en internet son cambiar hábitos alimentarios y otras leseras como levantar la cabecera de la cama con ladrillos y no acostarse hasta tres horas después de haber comido. De todas las recomendaciones las estoy haciendo todas y todavía no encuentro alivio. Sé que debería darle tiempo al tratamiento (llevo dos semanas) y tener fé y todas esas shit que dicen los médicos y los amigos pero la verdad es que no puedo evitar sentirme frustrada y molesta. Por que a mí? Por qué si soy sana, trato de comer bien, no tomo y no fumo me pasa esta wea? Es realmente desesperante sentirse así. Sé que hay mucha gente que la tiene peor, es cierto, pero también veo tantas personas que disfrutan de una salud envidiable teniendo cero respeto por sus cuerpos. Veo a tantas personas felices. Veo a tantas personas comiendo y disfrutando la vida que, si no  cuando esté durmiendo, me siento miserable. Así de simple, miserable. Y ahí es donde llega la realización de que todos esos años que me quejé de cualquier cabeza de pescado, estaba siendo completamente ignorante de mi felicidad. De la felicidad que te produce tragar sin tener que pensar si es que la comida va a pasar o se va quedar atascada. O si lo que estas comiendo va a resultar para bien o para muy mal.

También puedo pensar, por algo pasan las cosas y quizás esto me tenía que pasar a mí. Bueno, no soy tan especial, porque al parecer las hernias son sumamente comunes. Entonces por qué tenía que tener una puta hernia sintomática!? Por que no podía simplemente tener una hernia floja, que no se activa? No sé. Trato de subirme el ánimo pensando en cosas ricas que me puedo preparar que no tengan ninguno de mis alimentos prohibidos, y a veces si me entretengo preparandome comida sana y alkalina, pero si no veo mejoría de que sirve?

Hoy día estoy teniendo un día malo, quizás mañana será mejor. Creo que la adopción de una dieta alkalina va a significar un gran cambio en mi vida y quizás voy a empezar a compartir mis recetas y experiencias con el mundo del internet, Así que ahí veremos. Espero que quizás este cambio de vida signifique  algo provechoso para personas que tienen un hernia hiatal o padecen de GERD. Yo he disfrutado y odiado leer historias de personas con hernias hiatales en internet y quizás mi historia ayude a otras personas pasando por lo mismo.

diario de una hiponcondriaca

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Hace más o menos dos meses que me estaba sintiendo rara. Desde cabrachica que me he considerado hipocondriaca por lo que “rara” puede ser cualquier cosa: un ganglio inflamado, una protuberancia que perfectamente podría ser un chichón, una quemadura que no recuerdo cómo me la hice pero ahora esta ahí más presente que nunca desde que pique un ajo o partí un limón, etc. Desde que tengo memoria, me angustia ir al médico, pero más me angustia no tener un diagnóstico, por lo que al final voy al médico más frequentemente de lo que debería. Ese dicho de “al mal paso darle prisa” es mi mantra cuando se trata de ir al doctor. Me armo de valor para llamar por teléfono, pienso las palabras adecuadas para ir al grano y agendo mi cita. Cuando se trata de salud no escatimo en gastos, por lo que muchas veces he preferido hacerme los exámenes en instituciones privadas pagando más de lo que debería, precisamente por el afán de la prisa. De la casi urgencia.

 

Ahora, al estar en otro país, la cosa se complica aún más por el hecho de no conocer cómo funcionan las cosas, lo que produce doble angustia. Por eso después de estar sintiéndome “rara” por más de dos meses es que preferí hacerme un ultrasonido de manera particular, esquivando lo público, las colas, las señoras que por verte más joven te miran con desdén como si la gente joven no se enfermara, las secretarias que te retan por no conocer los procedimientos, y los doctores que no verbalizan pero si te juzgan por no haber sido más diligente y haberte hecho los exámenes ayer, y la espera, siempre la eterna espera. Bueno, al menos esa es mi caricatura personal del sistema de salud público en mi país (Chile) y aquí, en Costa Rica, no es tan diferente, pero sí mucho más humano (algún día contaré mis aventuras de cuando era “indigente”).

 

Bueno, la cosa es que me estaba sintiendo mal, ya no era raro sino que era derechamente mal y siendo una buena hiponcondriaca como soy, mi diagnóstico imaginario fue cáncer, por lo que agendé una cita y me hice un ultrasonido pélvico y ajá, como casi nunca, tenía algo. Al final mi sentimiento de rareza, mi “parece que tengo algo” no era un producto de mi imaginación hiponcondriaca, sino que era realmente algo que me estaba haciendo sentir mal. El diágnostico, un quiste simple. No super pequeño ni tampoco gigante, 42 mm. Menos de un centímetro. O sea, tengo uñas más grandes que mi quiste y eso que me como las uñas.

Y como siempre me pasa cuando voy al doctor, tenga o no tenga algo, salgo llorando. Parte por alivio, parte por preocupación, una mezcla extraña. En este caso, aliviada porque no tengo cáncer y preocupada porque la mayoría de las veces los males son imaginarios o el diágnostico es vago como stress, colón irritable, pero ahora tenía “algo” y extrañamente los síntomas sólo empeoraron después de saber lo que tenía. No sé si fue una coicidencia mística o sugestión, pero la cosa es que hace una semana exactamente que me estoy sintiendo como el soberano pico. Una mezcla entre la peor infección urinaria de mi vida, dolores menstruales que abarcan desde mi espalda hasta la pierna. La pierna! O sea, cómo cresta?!

 

hypochondria

 

Obviamente, como buena hipocondriaca, me leí todas las páginas webs en inglés y español que encontré acerca de los quistes. Por qué se producen, cómo se pasan, los síntomas, métodos naturales y no tan naturales para tratarlos. Al leer y leer sobre mi ahora nueva afección, me dí cuenta cuál había sido mi error, cómo este nuevo dolor me lo había causado yo misma. En febrero de este año decidí dejar de tomar pastillas anticonceptivas. Primero porque quería vivir mi vida sin químicos, lo que implicaba también dejar de tomar mi otrora mejor amigo el esomeprazol. Segundo, sentía que las pastillas disminuían mi líbido, lo que es super fome, para que vamos a andar con cosas.

 

Ahora si comparo, en el corto plazo dejar de tomar el esomeprazol fue mucho más terrible (en el corto plazo, claro). Después de estar más o menos un año y medio tomándolo, disminuí mi consumo de dos pastillas diarias a una y después la dejé de tomar foreva. Le tomó a mi estomago más o menos dos semanas y una sesión de acupuntura para acostumbrarse a funcionar solito. No hice mucho durante este periodo por mejorar mi dieta, excepto dejar de tomar café y té negro y tomar unos shots de aloe vera antes de cada comida para recubrir mi estomágo. Aparte de eso no hice nada más y la verdad es que si me sentí como el hoyo. Un calor en el estomágo después de comer cualquier cosa, incluso té verde, que me duraba todo el día y a veces toda la noche. Pero sobreviví y ahora ni me acuerdo de lo que es tener que tomarme una pastilla antes de poner comida en mi boca.

 

Las pastillas anticonceptivas fue otro cuento. Yo creo que mi error fue dejar de tomarlas a diestra y siniestra sin haberme asesorado por un médico. Creo que incluso dejé de tomarlas en el medio de mi ciclo, pensando que a lo más iba a tener un ciclo extraño, una regla larga sin suerte y una corta con un poco más de suerte. Jamás se me ocurrió que los quistes ováricos aparecen precisamente porque hay un “error en la matrix”. Al final, un quiste, es una ovulación que falla, un error de cálculo que puede ser causado por cualquier cosa, un desorden natural. Sólo que creo que en mi caso, lo causé yo misma. Mea culpa.

 

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Quería escribir esta entrada para brindar apoyo a todas aquellas mujeres que han pasado por esto o están al igual que yo pasando por esto y quizás también ayudar a las que están pensando en dejar de tomar pastillas anticonceptivas. Yo estoy en medio del proceso de deshacerme de mi quiste, lo que lamentablemente significó volver a tomar pastillas anticonceptivas y antiinflamatorios, muchos antiinflamatorios y debo decir que el dolor ha disminuído, aunque no del todo y espero que cada día sea menor.

 

 

Bocas del Toro

Cuando recién volvimos de Bocas del Toro, pensé inmediatamente en escribir una entrada acerca de como llegar y esas cosas. Después se me olvidó y hoy día que la tele está fome, me siento a escribirla.

Nosotros tuvimos que salir de Costa Rica para poder renovar nuestra visa de turista. Al principio pensamos en ir a Changuinola en Panama, pero después nos enteramos que hay un pequeño paraíso caribeño a 40 mintuos de Changuinola, o sea para estar tres días afuera de CR obligados, mejor pasarnos en un lugar ultra recomendado en cuanta guía turística hay de Centroamerica.

El primer bus a Sixaola, pueblo costarricense limitrofe con Panamá, sale a las seis de la mañana desde la paradad de buses a San Carlos. Es aconsejable llegar más temprano porque la gente hace fila para comprar los pasajes, por lo que si te quedaste abajo, mala suerte. De todas maneras parece que hay buses más tarde. Nosotros llegamos como a las 5.20 al terminal. Al frente del terminal hay una Soda, o restaurant, donde se puede tomar desayuno.

El bus hace hartas paradas pero no se queda mucho rato en cada terminal, excepto en la de Limón donde nos detuvimos como por 20 minutos. En total el viaje hasta Sixaola dura alrededor de cinco horas. La última parada del bus es en Sixaola por lo que no hay que preocuparse de pasarse en las paradas previas. Una vez en Sixola, hay que pasar por imigración obviamente. Ahí mismo taxistas que te llevan a Bocas del Toro empiezan a promocionar sus servicios. Eso es bueno porque te van guiando lo que tienes que hacer. Por ejemplo, una vez que cruzas el puente hacia Chinganola, antes de pasar por migración tienen que ponerte una estampilla en el pasaporte que cuesta 3 dólares. Esa estampilla es bien importante porque cuando ibamos en el taxi a Bocas, nos paró un agente de policía chequeando la bendita estampilla y había un cristiano en nuestro grupo que no la tenía y casi nos hacen devolvernos a migración. No sé porque no se la habrán puesto pero en un momento pensamos que nuestro viaje de seis horas iba a demorarse 9. A la vuelta de nuestro viaje, la policía se subió al bus chequeando la misma tontera con la estampilla así que más vale que se la pongan.

Otro dato importante para si algun día quieren ir, es llevar una copia del pasaje de salida de Panama. Eso corre también para la oficina de migración en Costa Rica. Nosotros ya sabíamos eso así que llevamos nuestro pasajes de vuelta a Chile desde San José. Vimos a personas que tuvieron que comprar un pasaje de bus con salida de CR o Panamá porque no tenían su pasaje de salida.

Una vez que se terminan los trámites migratorios, nos subimos al taxi con otros diez turistas y partimos a Almirante. Almirante es un pueblito donde se toma la lancha para ir a Bocas. El taxi y la lancha salen 16 dólares en total, 10 el taxi, 6 la lancha. Desde Chinganola a Bocas son como 40 minutos. Una vez en Bocas del Toro, quedamos impresionados con la primera imagen que te ofrece la isla: bares con muelles, agua azul turquesa transparente, palmeras, todo increíble. Una vez que llegamos, los lugareños te ofrecen tours y hostales. Nosotros ya teníamos un lugar reservado a lo que los tipos obviamente respondieron desprestigiando el lugar que habíamos elegido en virtud del suyo, una práctica clásica. En general yo siempre prefiero reservar algo con anticipación pero les aseguro que hay mucho lugar donde hospedarse y la isla es pequeña por lo que un taxi a cualquier parte sale 60 centavos por persona hasta las doce de la noche, después de esa hora un dólar.

Sin Tomasina no hay paraíso

Hemos sido adoptados por un gato. La situación no deja de ser muy extraña. Todo empezó a comienzo de semana cuando una gatita se paseaba por todo el edificio, entrando y saliendo de distintos departamentos. Al principio creíamos que se llamaba Pecas, porque Billy escuchó que alguien la llamaba así. Después leímos con más atención la chapita que cuelga de su collar y ahí vimos que su verdadero nombre no era Pecas, sino Tomasina.

Tomasina es una gata muy habladora y suelta de cuerpo. Sus primeras tácticas de seducción consistieron en entrar primero tímidamente a nuestro departamento, mirando desde la prudente distancia de la puerta de entrada para después adentrarse en lo más intimo de nuestro inmueble, paseando por la pieza, el clóset y el baño. Otro día, o el mismo día más tarde, se pusó confianzuda y empezó a demandar comida a lo que nosotros respondimos dándole leche, paté y queso. Comida muy mala para los gatos, lo sé, pero es que no se callaba!

Ya al tercer día atinamos y le empezamos a comprar comida. Y eso fue como la adaptación máxima porque desde que le compramos comida que duerme y despierta con nosotros. Y habla. Harto.

Lo peor (o lo mejor, no sé) es que Tomasina tiene dueño. El dueño fue el que le puso el collar, la chapita con su nombre y dos números de teléfono de contacto. Un dueño muy amable que le compra exactamente la comida rica que le estamos comprando nosotros, que la quiere, la cuida y lleva al veterinario. Así que no sabemos por qué Tomasina nos ha adoptado. Quizás, como es un gata muy pilla, cachó que somos unos cat lovers frustrados que nunca hemos podido cumplir el sueño del gato propio, por lo tanto sabe que la amaríamos mucho.

Ya como al segundo día de tenerla instalada en la casa por más de 12 horas (antes entraba y salía) decidí llamar al teléfono que tenía en su chapita. No lo había hecho antes porque suponía que el dueño sabía que le gustaba pasearse por los departamentos del edificio (antes la habíamos visto salir de otros departamentos). Pero después me bajó el cargo de conciencia y pensé que quizás nadie se había dado la paja de llamar, lo que era super posible porque en el edificio viven puros gringos jubilados que hablan poco español.

Así que llamé al dueño. Primero le dejé un mensaje en el celular y al otro día me llamó él y me contó toda la historia de Tomasina. Tomasina es una gata de la calle que Claudio, el papá verdadero de Tomasina, recogió cuando estaba embarazada. Uno de sus hijos murió y la otra cachorra, Tomasa, vive todavía con él en su oficina/casa al frente de nuestro edificio. Ahí el me contó que Tomasina es una gata muy “chinada” (ni idea que significa, supongo que es caprichosa, pero también podría ser callejera, no sé, no le quise cortar la inspiración mientra me contaba). También me contó que él está todo el día en la casa, tiene cinco gatos, que los ama, y que no entiende por qué Tomasina prefiere estar con nosotros. Aunque reclamo harto por la personalidad de la gatita, me agradeció que la esté cuidando. Hoy día Tomasina salió brevemente de nuestro depto, y ahí su papá, Claudio la llamó y me pidió que bajara a conversar con él. Ahí me llevó a su enorme oficina/casa y me presentó a los otros gatos: Luigi, Tomasa, Euclides y Guillermo, y además me informó que Tomsina en realidad se llama Tomasina Gerarda.

Aunque después de la conversación, Claudio trató de llevarse a Tomasina a la casa, no le resultó y ella prefirió venirse con nosotros, así que aquí está, acostada entre nosotros mientras vemos tele en el living.

Sopa AZteca, no sopa seca

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Resulta que en la entrada anterior describí una sopa que para Billy y yo se llamaba SOPA SECA pero en realidad se llama SOPA AZTECA. Con razón google me mostraba unas questiones muy raras. Y claro sopa azteca, tomtate, palta, tortillas, tiene mucho sentido. Tendré que guardar esta anecdota para una prócima entrada acerca del “español tico”.

Más sobre la comida Tica

Casado

Hoy día volvimos a la Soda que fuimos en nuestro primer día en San José, a una semana de estar acá. La primera vez nos comimos un Casado (jejej). El Casado es un plato típico costarricense que tiene arroz, porotos o frijoles, ensalada y algún tipo de proteína que puede ser carne, pollo, pescado, chuleta, etc. El menu de hoy día era la sopa seca. Igual hubo una confusión con el mesero porque yo le pregunté cuál era el menú y me dijo “sopa seca” (obviamente yo no tenía idea que significaba eso) y pensé que eso era lo único que tenían y bueno también queríamos probar algo nuevo, así que dijimos que si pero resulta que también tenían casado, el que es como el mejor plato de comida en el mundo, o sea, vean la foto de referencia.

Bueno después de que el mesero nos explicó lo que era la sopa seca (yo imaginé que era algo así como el charquicán por lo de “seco”) nos sentamos a comer. Cuando nos sentamos el mesero nos pregunta si queremos jugo de cas o de carambola. De nuevo confusión: qué chucha es cas y qué chucha es carambola. Para no seguir complicando más al mesero pedimos jugo de cas. El sabor del jugo de cas es inexplicable, no se parece a nada que yo conozca, incluso podría decir que es hasta salado, o sea, Billy se lo tomó sin chistar y todos saben que Billy no come nada dulce.

A los cinco minutos llegó el mesero con la sopa seca, la cual era una sopa- mojada en realidad, muy- no-charquican. Sopa líquida que se toma con cuchara, no sé a que viene el nombre “seca” y me pregunto cuales serán las sopas mojadas no-secas que hay acá. Bueno, la sopa “seca”resultó siendo una sopa caliente de tomate y hierbas con palta picada, queso que no se derrite y unos trozos triangulares de tortilla crujiente, como nachos caseros. Rica igual, pero no muy contundente. Resulta que fue mientras nos tomabamos nuestra sopa que cachamos que también vendían el clásico casado y como hoy cumplimos un mes de “casados” nosotros mismos, nos servimos un casado entre los dos (jejej). Queríamos probar el casado de pollo pero el mesero le puso color con que se iba a demorar mucho así que nos “sugirió” por no decir obligó a pedir un casado con pescado apanado. Muy rico! Creo que el casado está de puntero en mi lista de comida costarricense hasta el momento!  Por siaca la foto es de referencia y la saqué de google.

Otro día en San José

Hoy día lamentablemente tuve la primera decepción en San José. Aunque después se puso mejor. Todo comenzó ayer.

Ayer salimos a dejar mis curriculums a todos los insitutos y universidades que encontré en mi área. Hasta llegué a la mísmisima Facultad de Letras de las Universidad de Costa Rica ya que Billy está siendo sumamente optimista conmigo e insistió que fuera hasta allá.

Después de como tres horas repartiendo Currirulums recibí el primer mail en mi spam. Menos mal que lo revisé! Aunque se mostraban super interesados en mi, me pedían tener un permiso de trabajo el que obviamente, después de una semana acá, no tengo. En la tarde seguí buscando avisos de lo que fuera y respondí uno y a los quince minutos me respondieron diciendo que si podía hacer un curso entre el 22 de Enero y el 14 de Febrero. Se notaba que estaban un poco deseseperados. Yo obviamente les dije que tenía la disponibilidad de tiempo que ellos pedían así que confirmaba. Me dijeron que me llamarían hoy en la mañana a primera hora. Cosa que hasta las doce del día no pasó.

Les escribí preguntando que había pasado y ahí me dijeron que el cliente había cambiado las condiciones del proyecto. Así de simple y fácil mis sueños de empezar a trabajar desaparecieron tan mágicamente como habían aparecido. Obviamente que después me lamenté de haberlo posteado en Facebook y haberle contado a mi mamá, etc. Lo bueno es que mañana tengo una entrevista en el mismo instituto donde me hicieron tapita hoy día. Supongo que lo que pasó fue que atrasaron el proyecto y ahora los cursos empezarán en Febrero. Bueno, mañana me enteraré si eso es realmente lo que está pasando y si es que les guste yo o no.

Primera Corrida en San José

Primera Corrida en San José

Hoy día por fin me atreví a salir a correr en San José. Después de haber caminado harto decidimos, junto con la ayuda de mi esposo, que el Parque Nacional de San José era la mejor opción por ser una especie de plaza a la que podía dar vueltas hasta hacer mis clásicos 5K. Me levanté con la mejor de las intenciones de correr mi distancia preferida pero lamentablemente el entusiasmo sobrepasó mi estado físico (he estado sin correr sistématicamente desde hace un mes) y también otros factores que analizaré a continuación.

Mi primer error fue salir muy abrigada. Acá en San José no hay mucho sol pero si hay calor, pero a ratos corre viento y la temperatura baja.  Me levanté a las siete de la mañana y salí a correr con un corta viento que aunque liviano, me hizo sentir sofocada rápidamente.

Mi segundo error fue el lugar. Aunque yo pensé que el Parque Nacional era una buena idea, éste se encuentra cerca de una estación de metro por lo que tuve que esquivar a muchos peatones en el camino o ellos me tuvieron que esquivar a mí, no sé. La cosa es que parece que no están acostumbrados a ver gente corriendo por el parque porque más de uno o se paralizaba cuando pasaba cerca de ellos o me miraba con cara de “what the fuck?”. O al menos yo creí eso en mi paranoia. Así que parece que tendré que buscar otro lugar para salir a correr.

Bueno y también hay que asumir que el estado físico es lo más importante en este tipo de cosas y volver a la resistencia que tenía hacer tres meses no es tan fácil. Mañana lo intentaré de nuevo para ver como resulta.

Sin embargo, hay algo positivo de esta primera experiencia de correr en San José. Hoy elongué después de mi corrida pajera, algo que nunca hago. Después de mi corrida hoy me sentí un poco derrotada por mi nivel de pajerismo por lo que decidí elongar un poco para darle un mejor comienzo a mi nueva vida sana (adiós comida chatarra, recuerdan?). En mi primer intento por elongar encontré este video que usa movimientos del yoga. Yo creo que está re bueno, corto y preciso. Enjoy!